miércoles, 12 de diciembre de 2007

Secreto

Me cabe que me hagan maldades.
Que me tuerzan el brazo para atrás y me hagan flashear hasta decir la verdad.
Que me hundan la cabeza en agua hasta que salgan burbujas rellenas del último aire que me quedaba, pero que despues me suban.
Que me picaneen el orto, me encanta.
Que me muerdan las tetillas.
No tengo solución. No tienen solución, soy el único que lo sabe y jamás lo diré. No protejo a nadie, no soy un encubridor, no más intereses que que me sigan torturando. No lo diré. No mientras el oficial Mc Groover siga pegando con su caramañola en mis dedos. No hasta que la señorita Felderbaumenn, esa gorda de mierda, siga tirando mi almuerzo sobre mi cabeza.
Todos colaboran.
Todos me hacen feliz.
Todos me hacen callar mi secreto.
Lo que vi, lo que me dijeron, lo que leí. Ya no importa, no me interesa, sólo a ellos que no son parte de mí, sino un instrumento, un medio para conquistar mi dolor.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Eres de los mios amigo.