El feo es más feliz, se va a dormir solo y es lo que espera, sabe que es feo. El feo cree que es más feo de lo que realmente es, el lindo cree que es más lindo de lo que realmente es. De conocerse la verdad el lindo sufriría una caída y el feo experimentaría un alegrón. El lindo se plantea porqué está solo, y piensa en la cantidad de chicas que quiesieran estar con él en ese momento, pero no lo están. El feo ni se lo plantea, ya se acostumbró a ser feo. El feo se gusta, el lindo no. El lindo tiene novia y está en la gloria, no tiene y es un desdichado. El feo es independiente, está entrenado para subsistir entre los lindos. Tiene novia y lo disfruta, no tiene y lo disfruta igual. El lindo piensa que el feo es feo, negativo. El feo piensa que el lindo es lindo, positivo. El feo es relajado, el lindo ansioso. En conversaciones privadas el lindo admira al feo pero no lo dice, el feo no admira a nadie. El feo sabe de filosofía.
¡Qué lindo el feo!
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1 comentario:
este texto me encantó, pero es obvio que lo escribió un lindo que ni por asomo sabe lo que es sentirse feo... (sólo va a entenderlo si alguna vez lo siente...)
salutes.
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